viernes, junio 24, 2005













SUTIL RECUERDO

-¿Donde estoy, donde me encuentro?.
Se pregunto el Arco Iris medio somnoliento cuando despertó con la luna llena. Él estaba acostumbrado a aparecer en el día, generalmente después de una intensa lluvia, ahí era cuando el aparecía, pero esta vez, la niebla y la luna lo hicieron aparecer. En realidad no era “él�, sino que era una “ella�, ya que ella era una Arco Iris y uno muy especial.

En ese momento la Arco Iris se comenzó a preguntar su razón de ser, ya que siempre aparecía de día, e irradiaba energía. Ella lo notaba por que cuando despertaba (que era en realidad cuando aparecía) todas las personas la miraban, y el hecho de despertar de noche, sin que nadie la observara, le hizo cuestionarse si en realidad era ella la que le transmitía energías y buenas vibras a la gente, o en realidad era el sol. Aquella duda la comenzó a perturbar de un modo inimaginable y creciente, hasta el punto que ha nada le encontraba sentido.

Fue en ese minuto cuando sintió que una mirada se posaba maravillada sobre ella, miro con detención, y se dio cuenta que era un solitario pescador en medio del mar, que se había puesto de pie sobre su frágil bote, para contemplarla mejor. Aquel suceso la dejo maravillada, le dio nuevamente un aire de confianza, y por unos instantes todo volvió a tener sentido otra vez, hasta que se pregunto:

- “¿Tal vez este maravillado viendo la luna?, ¿Tal vez no es a mi a quien contempla?�

Nuevamente los miedo se apoderaron de ella, llego a tal punto su inquietud que se decidió a hablarle a aquel pescador, y con un tono de voz, mezcla perfecta entre serenidad y alegría le pregunto:

- �¿Qué es lo que miras con tanta atención en el cielo pescador?�.

El pescador sorprendido por la voz, inmediatamente dirigió su mirada hasta el mar, buscado alrededor de su bote, como si buscara la voz desde el mar, intuyendo que alguna sirena se le había aparecido.

La Arco Iris, al no obtener respuesta formulo nuevamente su pregunta:

- ¿Pescador, que es lo que miras en el cielo?�

El pescador cayo sentado, como si sus piernas no pudieran sostener su cuerpo, era tal la impresión de darse cuenta que la Arco Iris era la que le había hablado, que simplemente no lo podía creer.

La Arco Iris al verlo caer sentado en su bote, penso que lo había hipnotizado, así que le volvió a hablar:

- “Pescador, ¿te encuentras bien?�

El pescador por fin pudo reaccionar y balbuceo:

- “¿eres tu Arco Iris quien me habla?�

- “si, soy yo�, respondió ella

Simplemente estaba maravillado el pescador, primero por verla de noche, y segundo por que le había hablado, no sabia que responder.

La Arco Iris, impaciente, nuevamente le consulto:

- “¿pescador, es a mí a quien contemplas con tanta atención?�

- “si�, respondió él.

Aquella respuesta nuevamente le devolvió la confianza a la Arco Iris, nuevemente se sintió tranquila, con la confianza de saber que estaba en el lugar que le pertenecía.

Pero nuevamente las dudas comenzaron a rondar a la Arco Iris, esta vez las dudas no estaban relacionadas con su razón de ser, si no más bien, con como la gente la percibía a ella, ante esta nueva interrogante la Arco Iris pregunto:

- “¿por qué me miras con tanta detención?�

A lo que el pescador contesto:

- “Te miro para guardar tu imagen, te miro para memorizarte, a ti, a la luna, a las estrellas.�

Sorprendida ante la respuesta la Arco Iris le consulto:

- “ pero pescador, ¿De qué te sirve eso?�

Él respondió:

- “me sirve más de lo que tu te puedes imaginar, me sirve por que este momento lo estoy atesorando, viviendo, sintiendo. De modo que cada vez que este en alta mar, de noche, solo, buscare entre mis recuerdos y sin duda llegare hasta esta noche, la noche en que te vi por primera vez , las veces que he visto un Arco Iris de día se borraran, y prevalecerá esta, esta noche, la noche en que me hablaste.�

La Arco Iris simplemente no entendía nada de aquello que decía el pescador, simplemente no tenia sentido, por lo que le dijo:

- “Sabes, no te entiendo?�

A lo que el pescador le contesto:

- “Acuérdate del día más radiante en que apareciste, e imagínatelo cien veces más y cien veces más...... algo así es lo que me provoca verte ahora�

La Arco Iris replico:

- “ahhhhhh, pero eso es ahora, y que pasara mañana�

El pescador le sonrío y le dijo:

- “mañana, mañana este instante vivirá en mi recuerdo de manera sutil, casi imperceptible. Lo tendré guardado, de modo que cada vez que me acuerde de este momento, será como vivirlo nuevamente, una y otra vez, por eso mientras más detalles guarde de este encuentro, más añorare volver a verte.�

Por fin la Arco Iris había entendido por que el pescador la miraba con tanta atención, y solo le pudo decir :�Gracias�, en su interior había comprendido el efecto que producía en las personas, y eso la lleno de alegría. Y con esa alegría lentamente volvió a dormir, pues los rayos de sol comenzaban a asomarse, desvaneciéndola lentamente.

El pescador trato guardar esos últimos segundos, mientras se despedía con la mano, y los atesoro con mucho cuidado dentro de sí, repasando cada detalle, pues él sabia que los meses de invierno que se aproximaban, y lo privarían de contemplar el Arco Iris por un buen tiempo.


Para ArcoIris27 inspiradora de este cuento. invierno 2004

2 Comments:

At 7:20 p. m., Anonymous Anónimo said...

Muy interesante texto, es sujestivo pero sutil. super original.

Por lo que veo tu eres ese pescador..
Alone wolf

 
At 3:46 p. m., Blogger Imperfeccionista said...

... Mas que ser, fui.

 

Publicar un comentario

<< Home